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miércoles, 6 de abril de 2011

Iglesia San José de Flores


Para conocer la historia y su resumen, hacé clic aquí.

La historia del barrio

Vecinos de San José de Flores solicitaron al gobierno de la provincia de Buenos Aires, en noviembre de 1855, que se fundara un pueblo en terrenos de aquel distrito conocidos con el nombre de La Calera, en virtud de la existencia de un establecimiento dedicado a la extracción de cal, ubicado en lo que hoy sería la avenida Luis María Campos, entre Juramento y Mariscal Antonio José de Sucre. El Viernes 23 de Noviembre de 1855 mediante una resolución dictada por el gobernador de la provincia de Buenos Aires. Dr. Don Valentín Alsina, quedó dispuesta la fundación de un pueblo.

El proyecto de traza del pueblo fue preparado por el Departamento Topográfico y realizado por su propio director, don Saturnino Salas, y fue aprobado por Decreto del 6 de diciembre de 1855, recibiendo el nombre de Belgrano, en un demorado homenaje al creador de la bandera.

La Comisión que tuvo a su cargo la distribución de solares estuvo integrada por los señores Borches, Romero y Tobal, agregándose más tarde el señor Diego White. Todos ellos hicieron mucho por el pueblo recién creado, pero justo será señalar que desde un principio contaron con el apoyo del ministro de gobierno de Buenos Aires, doctor Valentín Alsina, quien fue el verdadero autor de los decretos que dispusieron la fundación de Belgrano.

Y a tanto llegó Alsina en sus esfuerzos que muchos de sus coetáneos dieron en llamar a Belgrano "el pueblo del doctor Alsina" . El pueblo tuvo su primera capilla en la esquina de La Pampa y 11 de Septiembre. Estaba dedicada a San Benito y su construcción databa aproximadamente de fines del siglo XVIII. En 1856 se realizaron en ella importantes mejoras las que fueron inauguradas en el transcurso de una solemne ceremonia a la que asistieron el gobernador Pastor Obligado, Alsina y monseñor Aneiros, y en la cual ofició misa Fray Olegario Correa, primer capellán de Belgrano. En este mismo año, considerando el rápido crecimiento del pueblo, el gobierno provincial erigió a Belgrano en Partido Judicial de Campaña.

Bien pronto la capacidad de la pequeña capilla resultó insuficiente para la creciente población, razón por la cual en 1864 el presidente de la Municipalidad local, don Laureano J. Oliver, dispuso la creación de una Comisión que tomó a su cargo la construcción de un nuevo templo. Las obras se iniciaron en 1865 y el 23 de enero se procedió a colocar la piedra fundamental. Trece años más tarde, el 8 de diciembre de 1878, quedó inaugurada la particular iglesia redonda bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. Sin lugar a dudas, el acontecimiento más importante acaecido en Belgrano tuvo lugar en 1880, cuando a raíz del levantamiento de Tejedor, el pueblo vio afectada notablemente su tranquilidad al convertirse abruptamente en sede del gobierno nacional. La modesta localidad pasó a ser así la capital provisoria del país. Las sesiones de las cámaras tuvieron lugar en el edificio de la Municipalidad local, hoy sede del Museo Histórico Sarmiento, y en el cual, el 20 de septiembre, se sancionó la ley por la que se federalizaba la ciudad de Buenos Aires.

El 28 de septiembre de 1887 la provincia de Buenos Aires cedió a la Nación los partidos de San José de Flores y Belgrano, con lo cual pasó a depender de la Municipalidad porteña, transformándose en un nuevo barrio de Buenos Aires. Luego de haber sido pueblo, partido, capital provisoria y ciudad, Belgrano es hoy un importantísimo núcleo urbano en donde aún se conserva mucha de la belleza y la tranquilidad de los viejos tiempos.

Museo Historico Sarmiento Sede del Congreso de 1880


Calle Cuba Nº 2079


Hacia fines del siglo XIX, el Partido Federal era la expresión política de los intereses de las provincias, que propugnaban la nacionalización de las rentas de la aduana porteña.

El Partido Liberal, con peso en Buenos Aires, se dividió entre los Nacionalistas, que aceptaban esa posición, y los Autonomistas, que la rechazaban. Cuando el autonomista Carlos Tejedor se levantó en armas, el presidente Nicolás Avellaneda se sintió inseguro en Buenos Aires, y los poderes Ejecutivo y Legislativo se trasladaron a Belgrano, pequeño pueblo de la provincia.

Las Cámaras sesionaron en la sede del municipio, donde el 20 de septiembre de 1880 se dictó la ley que declaraba a Buenos Aires Capital Federal de la República.

Este antiguo edificio municipal, que arquitectónicamente se inscribe en la corriente de influencia italiana, fue construido entre 1869 y 1874 según un proyecto de Juan Antonio Buschiazzo. Tiene una planta baja en forma de "H", con dos pabellones laterales unidos por una sala; las galerías al frente y contrafrente están soportadas por columnas de orden dórico.

El ingreso, sobre Juramento, muestra un pequeño pórtico y un frontis, coronado por una estatua de la República. En el frente que abre a la calle Cuba, una logia central con seis columnas está coronada por una torre con reloj. Desde 1938 funciona allí el Museo Histórico Sarmiento, que exhibe muebles, objetos y documentos pertenecientes a Domingo F. Sarmiento, a Avellaneda y a los Congresales de 1880.

Me quedé en Pampa y La vía

Para llegar al Hipódromo Nacional los aficionados viajaban en los tranvías que llegaban hasta la Av. Vertiz y La Pampa, pero de ahí en adelante el camino había que recorrerlo a pie.
En 1895, Carlos Wright, incorporó un ramal llamado "La Combinación" que partía de Pampa y Vertiz, iba por Pampa hasta la calle Blandengues (hoy Libertador) siguiendo por esta hasta Republiquetas, con lo cual pasaba por el Hipódromo Nacional. De Pampa al Hipódromo se pagaba un boleto de ida y vuelta de 10 centavos.
Era muy común que luego de no acertar ninguna carrera no se tuvieran los otros 10 centavos para tomar el tranvía para el centro. Eran muchas las personas que se quedaban varados en Pampa y la vía del ferrocarril.
Se cuenta que por el año 1900 un hombre que volvía del hipódromo sin un centavo empezó a interpelar a la gente "Señor, me quedé en Pampa y la vía; ¿Puede ayudarme para volver a mi casa?".
Es así como nació en Belgrano el famoso dicho: "Estar en Pampa y la vía". Es una de las formas más gráficas del porteño de admitir que no tiene un peso o de gritar su condición de arruinado.

lunes, 4 de abril de 2011

Imágenes para admirar

Muestra de un recorrido por los distintos lugares y personajes admirados.


Photo Cube

viernes, 1 de abril de 2011

LA BOCA


Historia

La zona donde actualmente se encuentra La Boca fue el lugar donde Pedro de Mendoza realizó la primera fundación de Buenos Aires en 1536. En épocas de la Colonia española La Boca era una zona de barracones para los esclavos negros. En el período independiente funcionaron allí saladeros (cobertizos en que se salaba la carne vacuna para la exportación) y curtiembres de cuero.

En la Boca se localizaba el principal puerto de Buenos Aires pero su poca profundidad no permitía navíos de gran calado y por eso, tras la propuesta de Eduardo Madero, el puerto se trasladó más al norte. Al ser la zona de mayor entrada de barcos, a finales del siglo XIX comenzó a ser habitado por inmigrantes italianos, principalmente genoveses, que le dieron su fisonomía actual. Los inmigrantes se agrupaban en Conventillos y pintaban sus casas con los sobrantes de pintura que traían los marineros, como la pintura no alcanzaba para pintar una casa de un mismo color, se utilizaron diversos colores para pintarlas. Aparentemente, en el origen del barrio los colores no fueron ni tan vivos ni tan llamativos como aparecen en la actualidad en la calle Caminito y su entorno. Habría sido el pintor Quinquela -habitante del barrio- quien reinterpretara la tradición del lugar. Posteriormente, asesoró a sus vecinos para que utilizasen estos colores más vivos y variados. También se usaron estos colores para los edificios que donó al barrio: la Escuela-Museo, la Escuela de Artes Gráficas, el Lactario Municipal, el Jardín de infantes y el Instituto Odontológico infantil.

Los conventillos eran construcciones de chapas con una gran cantidad de pequeñas habitaciones, donde se “acomodaba” cada familia, con una cocina y un baño compartido por todos los inquilinos que la habitaban. Siempre había un patio y balcones irregulares que fueron el ámbito donde se mezclaban y enriquecían las diferentes culturas en una interrelación que dio origen a una pintoresca versatilidad de personajes- como El bombero, la prostituta, el “cafishio”, el enano, el equilibrista o el borracho -, que son rescatados luego por el arte popular.

Un gran exponente artístico

Zona portuaria y proletaria, el mayor exponente artístico del barrio fue Benito Quinquela Martín, un pintor que reflejó las tareas del puerto y la vida cotidiana de su gente en estilo neoimpresionista. También el primer diputado socialista de América fue elegido por ese barrio en 1905, cuando votó a Alfredo Palacios para que los representara en el Congreso.

José Ceppi, alias Aníbal Latino, periodista porteño, en su libro "Argentinos y europeos. Cuadros sudamericanos" escribió:

Al sur de Buenos Aires, a seis o siete kilómetros del centro de la ciudad, a lo largo de la orilla de un pequeño río canalizado en cierta extensión y que se llama Riachuelo, extiéndese La Boca, un barrio o mejor dicho un suburbio vastísimo de la población. Está separado de la ciudad solo por una extensa faja de terreno poblada por algunas casas esparcidas: la comunicación es cómoda, fácil, rápida, continua, por tramway y por ferro-carril; y sin embargo tiene un carácter tan diferente, tan especial, que parece estar á cincuenta millas de distancia. Muchos, hasta en Buenos Aires, hablan de la Boca como si hablasen de otra ciudad, no de un barrio que está á dos pasos de la gran plaza.

 

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